lunes, 12 de diciembre de 2011

Poetica III (Supongo, que sí, III)

Noqt

El espacio es un movimiento que se detiene en tus manos.

Podrías decirme que no

Pero hoy amaneció más temprano

Y los ecos de la tarde se diluyen en la bruma de la noche.

Es solo que

Mientras duermes

Siento un vacío que me punza

Que me hace despertar y mirar por la ventana

Y afuera las luces blancas

Deslumbran mi iris cansado.

Refutación del cronopio (I)

Esa sombra

No camina

Y se detiene

A cada paso

En los escaparates

De las tiendas de azulejos

Wolf dice que es un cronopio

Yo no lo veo de esa manera

Para mí es solo un charlatán

Con un sombrero de fieltro

Un pantalón roto

Y la boca vacía de palabras

También puede ser

Un espectro

Que busca

Mediante ilusiones

Romper mi mundo

En lucecitas de escena

Algo así como una curva

En la distancia que nuestros pies dibujan

Hay un cambio instantáneo, que se revela como una nada al primer vistazo

Pero que llega a ser, después de todo algo menos que nuestros sueños de volar

Y un tanto más que nuestra ansiedad de ser un poco más grandes.

Pero es así, que después, en la distancia, el inicio se revela lento

Un tanto torcido, pero siempre inicio.

Al tiempo que podemos serlo todo, o ser nada,

Somos de alguna forma la generalización de cualquier cosa.

Aunque solo en el imaginario

Existe esta sombra plateresca

Este formalismo de existir

Cuando solo se es imaginario.

No

Nos dicen a veces que nuestras palabras deben de ser silenciosas

Que el sonido es solo un espectral canto de sirena

Pero no hay más que atarse al mástil de esta hora

Y dejar que la tentación nos envuelva

Para estar más cerca de lo bello sin caer en la muerte

James Joyce ahorcándose con un cabo de cuerda en una iglesia de Oaxaca

En otro Dublín te perderías

Pero los cielos de San Felipe son más nebulosos que los de Ginebra

En cada arista esta un poco de tus silencios

Y un poco más bajo, en el piso

En el entramado andaluz de los azulejos

Un poco de tu brillante memoria se derrama

Ante los pasos silenciosos de un clérigo.

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